Posteado por: concepcionistasinmaculadas | 18 enero, 2011

16 de Enero

 16 de enero de 1885:

 Si aterradora es la tempestad, desesperante y abrumadora resulta la calma: pero ¡qué calma! Hambre, sed, calor… nuestros compañeros de viaje, cuyos bramidos despiertan el apetito de comernoslos vivos, ya que no pueden ser asados, a la parrilla, pues sentimos el estómago pegadito al espinazo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: